Mi visión de la sociedad y los videojuegos.
Lo que pase después depende de ustedes.
-Sam Fisher, Splinter Cell: Conviction.

¿Qué les costaba? Ya es muy tarde y el daño está hecho.
¿Por donde podría empezar a tratar este tema sin llegar a ofender? ¿Por qué presiento que a pesar de todo, pareciera no encontrar puntos de encuentro en los que podamos coincidir? Y me entero de algunos conocidos que ahora dicen estar de acuerdo por el simple hecho de hacer algo con respecto a la protección de los niños y adolescentes… Y cuando abogaban por prohibirlos sólo a ellos.
Lo tengo que decir: Lo veía venir. Si bien aún defiendo mi postura anterior, a veces me pregunto cómo es que hemos llegado a este extremo. Si bien conozco personas que defienden la misma y respeto su punto de vista, yo opino lo contrario a ellos.
Estaba siguiendo las incidencias alrededor de la ya aprobada ley. Quienes no estuvimos allí para defender nuestros derechos como videojugadores y consumidores como yo, sólo sabemos las noticias oficiales que se emanaron de la Asamblea Nacional: Las dos aprobaciones. Lo demás, muchos pueden creer sus testimonios, a otros no les consta. Y estoy pendiente de la Gaceta Oficial de la misma (Y para el momento de publicar este artículo, no ha salido todavía).
Bien como dijo un amigo mio, toda prohibición absoluta es impositiva. Sí es así, entonces estoy ante una ley absolutamente incongruente. En vez de prohibirlo a los chamos para evitar en parte los comportamientos violentos, va para todos los ciudadanos, incluyendo a los que legalmente pueden tener acceso a la compra y uso de los videojuegos violentos, al igual de discernir su contenido. Y no suficiente con eso, se castiga, con multas y hasta con cárcel, a los que promueven la compra, desarrollo y uso de los mismos en el país. Aparte que por testimonio de una persona que estuvo defendiendo el cambio a regulación, se procedió a la Defensoría del Pueblo, se presentó públicamente a la AN, se comprometieron a realizar las mesas de trabajo (que nunca se dieron lugar luego de su suspensión), y de repente… HEADSHOT! Los panas volvieron a saber del tema justo el mismo día de la 2da. discusión, y sin importar sus intentos para razonar con todos los diputados, la Asamblea Nacional logró su cometido: La aprobaron y a toda costa.
Todos los esfuerzos para convertirla en una regulación, que slo prohíbe la venta de los juegos violentos a los menores de edad, se volvieron inútiles y tenemos una visión en donde se dice que, al influir en la conducta de los chamos, es el causante de la violencia en los mismos.
Creo que ya he escuchado ese argumento antes: Sucedé con las películas, la televisión, la música y hasta en el propio Internet. Vamos a estar claros: los medios influyen en la vida de todos por igual… Pero creo que olvidaron que hay 2 factores que pueden ser la causa de este problema: La familia y la educación.
Expongo a la familia primero porque tienen mayor parte de la culpa por permitir (me atrevería decir, en un 70%) y hasta aplaudir una ley que considera a lo videojuegos como juguetes para niños. Pero ellos no se ven al espejo a menudo y dejan a los chamos frente a una máquina, pasando a se su niñera. Esta ley es producto de la desaparición progresiva e invisible de los valores de la familia venezolana. Han debido prestarle más atención a sus hijos en el entretenimiento que tienen y pasar más tiempo con ellos… Y en parte, la educación entra por casa. En el caso que tenga mi familia, a mis hijos les dejaría estar un rato con videojuegos y si pudiese, jugar con ellos. Mas no me gustaría que ellos agarrasen un juego que no estuviese acorde con su edad ni permitiría que se los den, sea de quien sea. Para eso están las clasificaciones, que son parecidas a la de las películas, junto con los elementos que contienen (Incluso el ESRB tiene descripción en español de los mismos en la caja de algunos juegos). Sin embargo, otras regiones del mundo tiene su propio sistema… y sus propios criterios. Japón, la Unión Europea, el Reino Unido y Alemania, por mencionar algunos, son ejemplo de ello. Aparte que Alemania tuvo una idea similar que en nuestro país, pero fue sometida a debate y sigue hasta la fecha.
A mi forma de ver, una de las principales razones por las que hay delincuentes en nuestro país es que les falta lo mas importante en sus vidas: la educación. Pero una parte importante de la misma es enderezar el comportamiento de los chamos en la actualidad por una cruel verdad que veo cada vez que viajo en Metro…
A los muchachos de ahora les hace mucha falta disciplina. Y como diría mi padre, que estuvo en un colegio semi-militarizado en su Perú natal: la disciplina es buena en cualquier edad. Es más, creo que debería ponerse durante toda la vida escolar en el ciclo básico y en bachillerato. Mas hay dos enfoques posibles de la disciplina en la educación: el pedagógico y el militar. En ambos se enseña respeto a las personas y a comportarse como hombres de bien que se necesita para la generación de relevo.
Ahora el punto más sensible de todos es la sociedad. Y muchas veces, por hacer un bien, se actúa mal. Muchas de las personas que administran los gobiernos del mundo, incluidas las que están a favor de esta ley, nunca han visto (ni les interesa ver) un videojuego en sus vidas y lo primero que les muestran que sea violento, lo satanizan. ¿No me creen? Aquí se los muestro la portada del proyecto de ley aprobado.

"La ignorancia es una bendición." - Cypher, The Matrix.
A simple vista demuestra la falta de seriedad de esta ley y todo lo que se relacione con ella, especialmente sus sanciones, en donde se considera peor una réplica de juguete que un arma real. Si bien el uso de ambas para delinquir es un delito, ¿se les olvidó que con la real se juega con la vida humana? Cualquier negligencia, mala praxis y bala perdida PUEDE RESULTAR FATAL. En la sanción establecida en la LOPNA debería ser más tiempo para ese y otros delitos, incluido los otros vicios, como drogas y sustancias estupefacientes.
Al entrar en vigencia esta ley, muchas tiendas que dependen de la venta legal de los videojuegos, incluidos los que son para mayores de 17 años, podrían cerrar sus santamarías pronto. Se estimulará, sin querer, el mercado negro y no muchos la obedecerán y hasta bajarán los juegos por Internet (de computadoras y consola), aparte que tampoco se ataca el problema desde el enfoque correcto. Y sin mencionar que aquí pudo establecerse una industria como hicieron en Irán, pero la ley también cercena la libertad de creación y sin ella, una industria así nunca logrará alzar el vuelo. Desde mi punto de vista, los videojuegos violentos, en un problema complejo como el índice delictivo en el país, es el menor de sus problemas. Hay que atacar el problema de raíz reforzando la educación y la disciplina de los niños en la escuela y en el hogar. Todo esto es simplemente la cruel verdad.
Este problema debió tener otro enfoque, y muchos políticos, desde 1993, no han hecho más que seguir el mismo patrón para atacar los problemas relacionados con este tipo de juegos: coger lo primero que ven e ignorar el trasfondo. Cuando comenzó la diatriba, muchos senadores del Congreso norteamericano consideraron a uno de los juegos como “penoso, violento, enfermo y desagradable” y que “incitaba a atrapar y matar mujeres”, cuando en realidad había que salvarlas, hasta incluso un senador tuvo el tupé de decir que no necesitaba jugarlo por ser “sucio”, demostrando completamente su ignorancia sobre lo que discuten.
Y ése, junto con Mortal Kombat y DOOM (casos realmente controversiales y justificados), fueron las razones para la creación del ESRB (Junta de Clasificación de Software de Entretenimiento, por sus siglas en inglés), creado por presiones del gobierno norteamericano hacia la industria del ocio electrónico que les instaba a crear un sistema de regulación. Si no se hubiese creado, el sistema lo impondrían ellos. Gracias a ese sistema, podemos ver que le conviene a nuestra juventud.
Y de ese juego risible, ésta fue la dichosa escena:
Pero aún así, no se pudo evitar crímenes en donde el perfil criminal de los asesinos incluyen juegos violentos, junto con otras locuras producto de la falta de valores familiares y morales. (¿Alguien se acuerda de Columbine?)
Yo creo que pudieron pudieron dar una prohibición permanente a la venta, importación y distribución del juego Mercenarios 2 hace un año y que siguiera en vigencia en vez de ensañarse con los demás del mismo estilo en este momento, igual como se hizo en la música en Birmania, específicamente con el álbum All That You Can’t Leave Behind del grupo irlandés U2, porque la canción “Walk On” estaba dedicada a una activista de derechos humanos birmana Aung San Suu Kyi, encarcelada por órdenes de la dictadura de ese país. Puede que esto último sea un caso extremo, pero si un juego los ofende por poner a Venezuela como “entorno destructible”, debió haber sido únicamente con ese título de Pandemic Studios y Electronic Arts (EA), no con todos.
Tomando los juegos que se vieron y escandalizaron en la primera discusión de esta ley en la AN, Grand Theft Auto, creo que era la cuarta entrega, sufre de un problema al igual que toda la franquicia de Rockstar Games, a pesar de los elogios de las crítica especializada: la trama (un inmigrante de Europa Oriental, Niko Belic, quien fue un soldado y ex-prisionero de guerra que participo en las Guerras Yugoslavas, visita a su primo Román en EE.UU. y perseguir el “sueño americano”, pero resulta engañado y obligado a hacer sus trabajos sucios para saldar las deudas de este último.) es puesta en segundo plano por el vasto mundo abierto en el que se desenvuelve, Liberty City (inspirado en la ciudad de Nueva York). Y allí se puede hacer lo que le plazca… Y muchos jugadores ignoraron que el protagonista, a pesar que hacer el trabajo sucio, le disgusta personalmente (Y si el jugador atropella a un trasunte, ¡hasta Niko pide disculpas!).
¡Vamos! La saga de Rockstar ya es controversial desde que apareció el primer juego del mismo. Hubiese sido peor si hubiesen mostrado su entrega anterior, San Andreas, el cual fue más infame todavía por tener en sus primeras versiones (incluyendo de consolas) acceso a contenido sexual explicito oculto en el juego, el lamentable incidente “Hot Coffee” (video, 18+). Actualmente el juego tiene otra versión en donde se bloquea el contenido en PC y fue relanzado en consolas sin el mismo y con clasificación M (Audiencia Madura, para mayores de 17 años), el cual se puede cambiar gratis en EE.UU. si tienen la primera versión, que fue reclasificado como AO (Solo para Adultos), la cual solo existe en muy pocos juegos, todos de PC. Es curioso saber que las compañías Nintendo, Sony y Microsoft no tienen permitido lanzar juegos de esta última clasificación para sus respectivas consolas y prefieren la censura o la modificación de los mismos, cosa que sucedió con otro juego de Rockstar, Manhunt 2, para PlayStation 2 y Wii, que fue modificado de su primera evaluación en la ESRB, la cual obtuvo AO, para ser reclasificado después en M y posteriormente lanzado.
Yo que quería trabajar en la industria local de los videojuegos, ya no podré expresar mi visión que tengo de ellos como quisiera (el cuál tiene el mismo valor que una película) porque oficialmente ya se condenó a ser un juguete para niños. Negar que los videojuegos han evolucionado hasta equiparase con la industria del cine es ignorar el esfuerzo que requiere para el desarrollo del mismo, quienes además de diseñadores y programadores, también busca apoyo en las otras artes: escritores, guionistas, compositores, músicos. Y que la sociedad, incluyendo quienes nos gobiernan, no importa de que partido sean y en que otro país del mundo, son en su mayoría personas de 50 años o más que prefieren sus costumbres chapadas a la antigua, quienes nunca han tocado un videojuego en sus vidas y que consideran que ponerles violencia a los mismos es un tema tabú. Justo ahora que disponemos de herramientas poderosas para hacer nuestros propios juegos, ellos no tienen idea del esfuerzo y el amor que se necesita para lanzarlo al público y que lo disfruten los demás. Yo que ellos, podría realizar algo parecido a Call of Duty: Modern Warfare o su recién lanzada secuela, con las Fuerzas Armadas Bolivarianas como protagonistas… Pero muy a mi pesar, siempre existe la voluntad propia. Allá ellos.
Si querían demostrarles al mundo que estamos avanzando como sociedad… Creo que muchos países nos ignorarán por completo y hasta se reirán de nosotros… ¿En donde quedaron las súplicas de quienes apoyan al gobierno y no querían esa ley? ¿Y también de los contados desarrolladores del sector en el país? ¿Acaso nosotros, los videojugadores de 18 o más somos minoría y tenemos que dejar eso a un lado “para nuestro propio bien”?
Seguro estaré haciendo juegos afuera por lo legal o aquí en la clandestinidad. Quería representarlos aquí con un juego y estar a la talla de Shigeru Miyamoto, John Carmack, Cliff Bleszinski, Warren Spector, Will Wright, Tim Schaffer, Goichi Suda, Shinji Mikami, Jade Raymond, Hideo Kojima, David Cage y un largo etcétera.
¿Qué existe un problema? Debo decirte que existe MUCHO ANTES de eso… Si mal no recuerdo, la delincuencia es un flagelo que existe desde que mis padres vinieron a Venezuela. ¿Que no somos una sociedad perfecta? Tampoco lo niego, pero se puede mejorar. ¿Pero culpar a un solo tipo de juego digital por la violencia en el país? Si es así, también deberían prohibir la venta de películas violentas en DVD por tener una influencia igual a su hermana menor en nuestros muchachos en casa, entre ellas, y lamento decir esto por ser seguidor, la saga Saw (El Juego del Miedo).
Espero no haber ofendido a quien se haya visto reflejado aquí. Al fin y al cabo, es mi visión de las cosas y espero alcanzar mi lugar en el mundo.
Gracias por su atención.
The Neurochild.
Tu mundo puede acabar en un parpadeo… Un evento, un giro inesperado del destino, y de pronto, el mundo que conocías, desaparece para siempre. Todo lo que querías… todo lo que apreciabas… se desvanece convirtiéndose en un recuerdo lejano. La vida… es cruel. De esto no tengo dudas. Pero la vida continúa… con o sin ustedes. Simplemente podemos esperar dejar un legado duradero. Pero a menudo, los legados que dejamos no son los que queríamos.
-Myrrah, la reina de los Locust, Gears of War 2
Les dejo esto último. Creo que esta vieja historia se repite…
La cosa se pone peor, uno de los diputados que avaló este proyecto justificó el planteamiento alegando que en Estados Unidos y Japón, paises que desarrollan videojuegos, son los países con el más alto indice de violencia del mundo.
Claro, el diputado de marras solo vive en lalalandia.